Mostrando entradas con la etiqueta televisión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta televisión. Mostrar todas las entradas

jueves, agosto 21, 2014

Tres maneras de caminar sin moverse

Ángeles González Gamio, de la serie Crónicas y relatos de México

Cadencia, amplitud y colores vivos. Esta serie conducida por Ángeles González Gamio es un buen intento por abarcar los lugares más representativos de la ciudad de México. El programa sirve solamente como referencia pues abarca un sitio –colonias, zonas e incluso delegaciones– en tan sólo veinte minutos. Como tal, la intención de difundir los espacios es admirable pues cada episodio es una invitación a recorrer la ciudad por uno mismo, con los sentidos bien despiertos. Es decir, la información que proporciona la conductora invita a la experiencia del paseo antes que a la memoria de los monumentos. Este programa cuenta con excelente material gráfico de archivo.
Crónicas y relatos de México, canal Once, domingos 19:30.



Ximena Urrutia y Héctor de Mauleón conducen El foco

Es impresionante y por momentos sumamente conmovedora la dinámica que presenta este programa, resultado de esta idea tan sencilla: la conversación entre dos personas que caminan por calles y edificios de esta ciudad. Aquí sucede lo contrario del ejemplo de arriba, tomando en cuenta lo irrepetible de cada viaje, en este programa se cuenta con la calma de recorrer cada espacio que merezca ser visto y el diálogo se llena de numerosos datos y anécdotas, esta vez con el fin de presenciar los espacios acompañando a los conductores. De modo que, como cualquier paseo cotidiano, este programa presenta encuentros con transeúntes, tropiezos y otros fenómenos que le suceden a todo mundo. Por eso este programa constituye un testimonio bello y preciso de cada sitio, pues queda fijado para la memoria de la televisión por la mirada de quienes vemos caminar a una pareja. 
 El foco, Proyecto 40, domingos 17:30.




El rostro colonial y suntuoso de nuestra ciudad. Cada capítulo de este programa se centra en un determinado edificio, del que se abordan diversos aspectos de su importancia, como son su estilo arquitectónico, sus diversas funciones –su pasado histórico, así como las leyendas que lo acompañan. Por lo mismo, lo que se relata de cada edificio (realizado por especialistas en arquitectura, historiadores, antropólogos y cronistas) contribuye a conformar una imagen más completa de cada recinto. Estos palacios, pensados para alojar la vida de sus ocupantes, llegan hasta nuestros días plenos de recuerdos que necesitan expresarse; dicha tarea se cumple satisfactoriamente en estos tres programas.
Los palacios de México, OPMA-Una voz con todos, miércoles 11 y 19 horas. 
 

martes, julio 08, 2014

Nivel mundial (IX de XI)

Raquel Welch, actriz y delantera. Foto: Terry O'Neill, Londres, 1971.

Todos compiten para ganar la copa, que es de género femenino. Las mujeres encarnan un misterio eterno; sin embargo, en esta ocasión han sido marginadas de la parte estrictamente deportiva –esporádicamente pueden encontrarse como coordinadoras de la logística de los juegos, hasta ahora no he visto mujeres árbitros, ni técnicos ni médicos. Aparentemente, el mayor atractivo de un partido de futbol para las mujeres se encuentra en la anatomía de los jugadores, pero pienso que es suficiente con escucharlos hablar para descubrir lo poco atractivos que son los futbolistas. Esta es una suposición muy personal y no he tenido oportunidad de comprobarla; también supongo que en el fondo, las mujeres piensan que los hombres somos muy simples por emocionarnos con algo tan trivial como el futbol.


Sin ánimos de ofender. Un primer grupo podría caracterizarse por el uso de las mujeres casi como carne de cañón de parte de las televisoras; son expuestas a una muestra superficial e incluso denigrante donde ellas obtienen atención en la medida que muestran su rostro, su sonrisa, su peinado, su escote o sus piernas, se trata de una condición sexual propiciada innecesariamente; el caso más extraño de este grupo es el de la modelo devenida en antropóloga. En oposición, en la televisión restringida parece que las mujeres reciben una atención más digna, hay espacios donde tienen participación más pareja con respecto a los hombres en la forma de reportajes, entrevistas y comentarios a las acciones de los juegos; quizá lo único que haga falta es mayor cantidad de mujeres que se dediquen a estar frente a las cámaras, o métodos más originales o propios de enfocar la perspectiva femenina del deporte. Existe un tercer grupo, el más amplio y por lo tanto, más diverso: el público, desde las mujeres que asisten a los estudios y desbordan encanto en las pantallas durante las pausas entre jugadas, hasta toda mujer que expresa sus sentimientos –generalmente de entusiasmo o sorpresa– acerca del mundial en medios impresos o redes sociales electrónicas comprueban lo difícil de ignorar que es este torneo.
 
La eternidad ya no comienza un lunes, sino a partir del minuto 87.|
Psicoanálisis nacional.| NO NOT MY NEYMAR... This game oh my lord... That was so sad seeing james cry... Not gonna Lie I got real teary just watching that| Voy a escribir un poema: Diego Forlán.| Dios mío, qué angustia, prefiero no ver.| Estoy convencida de que el día que jalemos hacia el mismo lado y nos apoyemos como país, ese día no solo ganaremos la copa del mundo, sino que nadie podrà vencernos en ningún àmbito de la vida.| Yo quiero ver cuánte gente que se queja de que el mundial es un distractor y que las reformas... quiero saber si leyeron todos los dictámenes... Es pensar que el público es idiota; pero todo lo contrario. En segundo lugar, el público elige lo que quiere ver, yo no creo que la gente no se entere de la reforma energética porque no quiere y porque todo está saturado de futbol: no se entera de la reforma energética, de educación, de telecomunicaciones, de la que quieras, porque no quiere, porque somos un pueblo apático, basta de echarle la culpa al futbol... Uno también elige qué información procesar y qué información compartir.
Hablaron Gabriela Warkentin, Karla Iberia Sánchez, Chloë Grace Moretz, Mariana H, Soledad Loaeza, Nelly Simón y Marion Reimers.

miércoles, junio 11, 2014

Nivel mundial (III de XI)

Paolo Maldini, defensivo del equipo nacional de Italia en cuatro copas mundiales, entre 1990 y 2002.


Demasiada atención para un evento de poca importancia. Para mí, observar la televisión es un acto de soledad como cualquier otro de los que realizo; por tanto, ver que las televisoras mexicanas usan bailes, sonrisas y colores vivos para promover sus tradiciones me causa bastante pena ajena, tedio o en el mejor de los casos, indiferencia. Pienso que el mundial de futbol es importante sólo en función de que es un torneo de un mes donde disputan buenos equipos y se encuentran partidos de futbol excepcional, pero eso no me da motivos para gritar o saltar –de hecho es el único acontecimiento futbolístico que me interesa. Puesto fríamente, el mundial es representativo de un régimen donde a veces lo que menos importa es lo deportivo. En fin, la vida no se detiene ni se consume con el mundial, en mi caso forma parte de la atractiva programación deportiva del verano: las finales de la nba, el Tour de France, la liga mayor de béisbol, el torneo de tenis de Wimbledon, además de las actividades personales y ‘académicas’.

Expectativas. Pasaron cuarenta años entre el primer mundial y la posesión definitiva del antiguo trofeo que obtuvo Brasil después de ganar tres veces el campeonato (1930-1970). Han pasado los mismos cuarenta años entre la renovación de la copa mundial y el presente: Brasil está obligado a ganar todos sus juegos, no puede esperarse menos de ese equipo. En cambio, del equipo mexicano tiene muy pocas esperanzas para sobresalir. Su nivel ha sido muy deficiente: parece que no los jugadores no saben a qué juegan. Desde la eliminatoria ha sido evidente que para ellos anotar es muy complicado debido a su desorganización. En el fondo, puedo percibir que el campeonato mundial de futbol se trata de mirar a muchos jugadores de distintos equipos nacionales, para disfrutar de sus distintos sistemas de juego y sus esfuerzos por avanzar; por esto, siempre será  interesante observar los partidos de Alemania, España, Italia, Holanda y Argentina, así como descubrir otros equipos sorprendentes: Corea siempre ha sido muy competitivo, Chile y Colombia prometen tener buenas actuaciones y los equipos africanos suelen ser entretenidos. Ojalá que los sistemas de juego sean dinámicos y ofensivos, no conformistas; ojalá que haya muchos goles.
Este mundial, a pesar de todo lo idiota, como cientos de extras en las dos televisoras con caras pintadas de negro y afros falsos bailando samba, me tiene muy emocionado: será el primero que disfrutaré con mi padre en Alta Definición y con un sonido bien pedero.| No me gustan, en absoluto, las metáforas religiosas aplicadas al futbol, pero aduzco una razón terrenal para defenderlo: promueve la convivencia. Aun en los rincones más pobres y alejados del país, domingo a domingo se practica el futbol "llanero" en el que veintidós protagonistas, orgullosos de sus colores, retozan tras la pelota levantando efímeras esculturas de polvo... En México, particularmente en los tiros "penales", esa consumación ocurre poco. No es un pánico escénico: es un pavor de meter el gol. ¿Terror edípico? ¿Miedo de matar al padre? ¿Reminiscencia atávica del juego de pelota prehispánico, metáfora de una batalla cósmica donde el equipo vencedor era sacrificado? Y sin embargo... creo que el futbol es un paréntesis de convivencia. Devuelve, fugazmente, la necesaria dimensión lúdica a la vida.
Hablaron Warpig y Enrique Krauze.