Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas

viernes, enero 23, 2015

Cine para la época de las redes sociales


A diferencia de The social network (David Fincher, 2010) que me pareció una película aburrida pero narra el origen del poder y la conducta de Mark Zuckerberg –creador de Facebook–, me parece que Birdman or (The Unexpected Virtue of Ignorance) (Alejandro González Iñáriitu, 2014) enriquece formalmente y lleva a un nivel más complejo la relación entre la narrativa cinematográfica y el fenómeno actual de la interacción en redes sociales electrónicas, especialmente Twitter para este caso.
Pienso que el aspecto formal de Birdman es su rasgo definitivo, que la hará trascender en el futuro. Lo que encierra el nombre técnico de falso plano-secuencia puede explicarse de manera sencilla por el concepto de duración: la historia que se cuenta se desarrolla en cuatro o cinco días en la vida de los personajes, pero para nuestra mirada dura cerca de 120 minutos, aparentemente  sin cortes, todo en continuidad. Para mí, esto se asemeja a la experiencia de estar en Twitter porque ahí todos los contenidos se presentan ligados (notas periodísticas, citas, fotografías, diálogos o interacciones) y aunque cada uno de estos sea generado independientemente, de nuevo, nuestra mirada concatena esa dispersión para uniformarlos, además de que todo forma parte de un mismo sitio, ocurre dentro de la misma página. Aparte, no me parece sólo una consecuencia que tanto el título de la película como Twitter aludan a las aves.

(Vía)

Birdman es también una película sobre la actuación. El protagonista Riggan Thomson (interpretado por Michael Keaton), actor venido a menos, intenta presentar en Broadway su adaptación del cuento de Raymond Carver “De qué hablamos cuando hablamos de amor”, esto contribuye a dar profundidad a la película porque existe una enorme tensión entre los hechos de la “vida real” (el peso del pasado y la fama del protagonista), los ensayos y la puesta en escena ante un público de críticos y especialistas.

La reflexión, por supuesto, no se limita al ámbito cinematográfico o teatral; la voz de Birdman, el personaje emblemático detrás de Thomson, lo persuade de su importancia, de sus posibilidades y de su poder –es decir, la voz que sólo se escucha dentro de su conciencia es lo que determina al mismo tiempo sus preocupaciones y sus decisiones. Sintetizo ambos temas, las redes sociales y la actuación: tal vez Birdman se refiera a la voz que escuchamos en nuestro interior y que nos motive a actuar ante un público aparente o real (nuestros seguidores) donde representamos un papel y es necesario mostrar nuestras virtudes y mantener el interés o entretenimiento ante los demás; de ese modo, nuestras vidas se han convertido en un acto teatral.

miércoles, abril 23, 2014

Ilusión nacional o la premura por contar una historia




El principal inconveniente que encuentro en Ilusión nacional (Dir. Olallo Rubio, 2014) se encuentra en la forma tan lineal para relatar su historia. El tema de este documental es la selección mexicana de futbol y su participación en los principales torneos, concretamente en los campeonatos mundiales entre 1930 y 2010, pero también hay alusiones  los juegos olímpicos y los campeonatos juveniles en los que México fue campeón (Londres 2012, Perú 2005 y México 2011 respectivamente). Debido a que la elección del director fue contar el desarrollo de la selección y del papel –generalmente penoso– que desempeñó en cada mundial desde el principio hasta el más reciente, este documental se vuelve predecible, incluso tedioso por momentos; por otra parte, puede encontrarse implícita una herencia ‘positivista’ en la forma de concebir esta historia: la conclusión en términos deportivos es que el equipo nacional mexicano ha conseguido un progreso en la última década.

La investigación y la elección de todos los documentos audiovisuales es espectacular; como obra, Ilusión nacional es emocionante porque combina elementos de gran tensión (observar el futbol en cámara lenta refleja su intensidad) con el usual humor de Olallo Rubio. La crítica a este film no debería partir de lo que no existe en él: en varias reseñas se le reprocha al director por haber desaprovechado la oportunidad para expresar una denuncia al poder de los medios de comunicación y las empresas que utilizan a la selección mexicana para sus propios beneficios y de paso se sirven de este equipo para crear distracción o enajenación entre los mexicanos –máxime si se toma en cuenta la irreverencia de O. Rubio. Nuevamente, la estructura lineal no da espacio para abordar los aspectos políticos y económicos que también serían interesantes de ser abordados por otra investigación. Sin embargo, Ilusión nacional evidencia premura y también oportunismo en el resultado final; por tratarse de los mundiales de futbol, probablemente este documental perderá vigencia y se olvidará hasta que la selección mexicana vuelva a conseguir un resultado importante. En sí mismo, el argumento es bastante débil: no se entiende el objetivo de revisar el efecto (la des-ilusión) que los resultados de la selección nacional han tenido para el pueblo mexicano cuando éstos han sido, y previsiblemente seguirán siendo, decepcionantes.